domingo, 30 de abril de 2017

IGLESIA HOSPITAL DE SAN LÁZARO

UN LUGAR PARA LEPROSOS Y LA VIRGEN DE LA BALA
Por Roberto S. Contreras Esparza 
Por los rumbos de San Lázaro, en la colonia Candelaria de los Patos (llamada así debido a que en ese lugar, cuando era la ribera del Lago de Texcoco se juntaban una gran cantidad de patos), cerca de la Merced, en los límites del Centro Histórico, en una zona populosa de gente trabajadora, existen entre sus calles, lugares que resguardan terrenos escondidos que deberían ser conocidos y visitados por lo que representan. Un gran ejemplo de ello, es una de esas construcciones con mucha historia que por su relevancia, le da el nombre a toda esa área, es el ex convento y templo de San Lázaro que data del siglo XVI, y que desafortunadamente se encuentra en el olvido, dañado, derruido. Esa que fue una importante construcción colonial en la actualidad está por derrumbarse.

UN LUGAR LLENO DE VIBRAS Y VIVENCIAS DEL PASADO
Visitarlo remonta a uno, en recuerdos, sucesos y emociones, vibras de toda esa gente que por ahí paso. Agrietado, con áreas de techo que han caído, pilares derruidos, boquetes en donde había vitrales, enormes rocas en el piso que amenazantes nos indican que es una zona peligrosa y que no durara mucho tiempo de pie. La construcción original ha sufrido severas trasformaciones, se han destruido la ornamenta original, por personajes ajenas que han estado ahí y otras se han caído por el mismo tiempo. Un maravilloso lugar, una iglesia que fue parte de un convento con leyendas misteriosas y vivencias muy interesantes.

AHÍ HERNÁN CORTÉS HIZO UN ASTILLERO
Con una historia que inicia después de la invasión española con el mismo Hernán Cortés, es el quien ahí establece el fuerte de las Atarazanas (astillero) en esa zona. Esta fortaleza fue construida en el año de 1522, como lo dice una placa que se encuentra a la entrada del recinto ya deteriorada. Se mandó construir por orden de Cortés con el objetivo de refugiar a los españoles en caso de una posible rebelión mexica. Al llevar acabo esta investigación, se nos ofreció información que nos aclara algo de  lo que fue este sitio y su función por aquellos años después de la caída de la gran Tenochtitlan.

SAN LÁZARO, CANDELARIA Y LA MERCED LUGAR DE LA FORTALEZA
“Tan luego que Cortés tomó la capital, dispuso se levantara una fortaleza, dentro de la cual fueron colocados los bergantines y quedaran seguros, pudiendo ofender o defenderse desde ella y salir o entrar en caso necesario. Esta fortaleza fue conocida con el nombre de “Las Atarazanas”. Mucho se ha discutido acerca del lugar fijo que ocuparon, porque se les quiso reducir a un sitio estrecho, cuando probablemente comprendían toda la extensión desde San Lázaro hasta la Merced. Esto confirmada por algunos autores y que determina el rumbo hacia el cual quedaba la fortaleza; y si se tiene en cuenta que la ciudad estaba en una isla y que la parte de tierra termina aun en San Lázaro, pues pasado este sitio el terreno es fangoso y se anega, confírmase como verosimil la creencia de que las Atarazanas se encontraron en el lugar en que fue levantado el histórico templo de San Lázaro”.

ALGO SOBRE EL HOSPITAL DE SAN LÁZARO
El ex templo de San Lázaro también fue utilizado como un hospital, construido en el siglo XVI y tiempo después, el lugar fue ocupado para atender a los leprosos, y todo esto en el mismo siglo. Sobre el convento hospital averiguamos que: “En la nueva España el aislamiento de leprosos comenzó en fechas tempranas. El segundo hospital fundado por Hernán Cortés en la Ciudad de México fue para estos enfermos y llevó el nombre del santo que los protegía, San Lázaro. No se conoce exactamente la fecha de esta fundación, pero se presume que fue entre 1521 y 1524, años en que el conquistador estuvo al frente del gobierno. Tampoco queda claro si la fundación de este hospital respondió a una necesidad de las tierras recién conquistadas; si algunos soldados españoles padecían la enfermedad; si sólo se siguió la costumbre de erigir un hospital al lado de una iglesia; si se le confundía con el entonces extendido mal gálico, o si los indios sufrían otro tipo de lesiones cutáneas. Lo que sí queda claro es que el hospital de San Lázaro se construyó, siguiendo las leyes de la época, en las afueras de la ciudad para evitar que el aire le llevara agentes nocivos”.

HABÍA MUCHOS LEPROSOS EN LA NUEVA ESPAÑA
“Este leprosario tuvo una existencia efímera, pues Beltrán Nuño de Guzmán mandó destruirlo en 1528 alegando que los leprosos tomaban agua del mismo acueducto que la llevada, desde Chapultepec, a la ciudad, pero en 1572 el doctor Pedro López refundó el hospital posiblemente porque el número de leprosos aumentó o porque el temor a su enfermedad se incrementó a causa de las brutales epidemias de entonces. López dotó al hospital de San Lázaro con su propio caudal y algunas limosnas y lo levantó al oriente de la capital novohispana, en la actual zona que hoy conserva su nombre. Desde entonces, administrado por los herederos de su fundador y a partir de 1721 por los hermanos de la Orden de San Juan de Dios, el leprosario de la ciudad de México fue casa dedicada a la asistencia de los enfermos que no pueden vivir en la sociedad, es decir, los contagiados del mayor accidente que conoce la naturaleza humana que es la lepra”. (EL Hospital de San Lázaro de la Ciudad de México y los leprosos novohispanos durante la segunda mitad del siglo XVIII... María del Carmen Sánchez Uriarte)

LA VIRGEN DE LA BALA
Durante el siglo pasado y más exacto en el año de 1949, en ese recinto religioso se generó la devoción a la Virgen de la Bala, que se cree, es la patrona de los matrimonios, abogada de las mujeres embarazadas y protectora de las personas en riesgo de ser baleadas. La leyenda refiere que a inicios del siglo XVII, había una pareja de españoles que radicaban en el pueblo de Iztapalapa, justo a las orillas del lago de Texcoco. Este matrimonio se distinguía por vivir en armonía, hasta que el “demonio” enemigo de toda unión cristiana, consiguió sembrar en ellos la discordia, logrando encender en el corazón del marido el infernal fuego de los celos. Enloquecido el esposo por el odio, un día decidió matar a su inocente esposa, tomó una pistola y le disparó.

SE GESTA EL MILAGRO DE LA VIRGEN
Lo único que pudo hacer la desvalida mujer para salvaguardarse, fue tomar como defensa y escudo una pequeña imagen de la Virgen bajo la advocación de la Inmaculada Concepción, que poseía desde tiempo inmemorial, y a la cual ella le profesaba gran devoción. En el momento del disparo la munición fue detenida milagrosamente por la imagen y, según los jesuitas fray Francisco de Florencia y Antonio de Oviedo, la bala quedó incrustada en la peana (pedestal) “tan bien encajada que aunque se mueve nunca se ha podido sacar”.

SE DICE QUE ERA MUY VISITADA Y MILAGROSA ESA VIRGEN
Este suceso fue asumido como prueba irrefutable de la fidelidad de la mujer, y el marido así quedó desengañado. De tal manera fue como se le nombró Nuestra Señora de la Bala a dicha escultura. Después de su primer milagro, la tradición piadosa narra que la imagen fue sorteada entre las iglesias de la ciudad de México, de las tres veces que realizaron el sorteo siempre resultó ganador el templo del hospital para leprosos de San Lázaro. Se recuerda que en el preciso momento que la entregaban resucitó a una mujer, a la cual ya velaban, por ello se le atribuyen milagros maravillosos. En la actualidad se nos dijo que esta Virgen se encuentra en una importante iglesia de Iztapalapa.

SUS SATÁNICAS MAJESTADES EN EL HOSPITAL PARA
LEPROSOS DE SAN LÁZARO 
Pero los usos para esta antigua edificación no han parado, pues aun como está en ruinas y perdiéndose, sirve para hacer programas y comerciales utilizándose como locación. Y por si algo faltaba y para beneplácito de mucha gente que gusta del buen Rock, allá por el año de 1995 cuando los Rolling Stones visitaron nuestro país, en su presentación que fue en el Autódromo Hermanos Rodríguez de la Ciudad Deportiva, antes de la construcción del Foro Sol, y días después de su concierto, Sus Satánicas Majestades aprovecharon para grabar el video de “I go wild” (Me vuelvo loco) en la edificación colonial que es la iglesia del antiguo Hospital de San Lázaro. Algo que para el que tiene la oportunidad de estar por ahí, llega a ser un plus que queda como marca entre esas vivencias y recuerdos de por vida.

UN LLAMADO A LAS AUTORIDADES CORRESPONDIENTES… ¡SÁLVENLO!
No cabe duda que es un sitio muy interesante, un lugar lleno vivencias, tan solo pararse en la iglesia, ver sus paredes, sus columnas, capillas y caminar por sus cuartos alternos, saber que sirvió para diversas actividades tan raras como una hielera, que sufrió una invasión por paracaidistas al amparo de ciertos partidos políticos, o como bodega. Todo eso te llena de una sensación muy extraña, tal vez por sus historia, por sus vibras, por todo lo que ahí sucedió, o incluso por sus manifestaciones paranormales que algunas personas aseguran haber experimentado ahí, cierto o no, el lugar impone e impresiona desde el mismo momento que sabes que entraras en él.

UNA EXPERIENCIA MUY ESPECIAL
Actualmente pertenece a la asociación religiosa Asambleas de Dios, y como el lugar está en un sitio privado, por obvias razones se encuentra cerrado al público. Por lo mismo, poder visitarlo, conocerlo, caminar dentro de esa vieja construcción, saber lo que fue y algo de lo mucho que ocurrió ahí, hace que nos demos cuenta que estamos en un sitio privilegiado. Personalmente, creo que es muy lamentable su estado y el saber que sí, no se hace algo rápidamente, pronto perderemos esta edificación colonial con toda la herencia histórica y cultural que representa. Quiero agradecer abiertamente al señor C. Pérez, encargado y anfitrión en nuestra vista al lugar, quien nos platicó varios detalles muy interesantes sobre la edificación e hizo más fácil comprender y disfrutar nuestra visita a esa vieja iglesia.

jueves, 20 de abril de 2017

EX CONVENTO DE SANTA CATALINA DE SIENA

AHÍ ESTUVO PRESA LA CORREGIDORA
Roberto S. Contreras Esparza
Al viajar por el Centro Histórico, uno descubre en cada calle, lugares especiales con mucha historia, algunas de estas construcciones han sido remodeladas y otras han desaparecido totalmente, pero aún podemos ver interesantes edificaciones con mucha historia, como el que nos ocupa en esta investigación. El Ex Convento de Santa Catarina, que perteneció al culto católico hasta el año de 1915, después y por órdenes del gobierno de Venustiano Carranza, fue mandado clausurar. Buscando información al respecto, encontramos que respecto a él, Gustavo Casasola (fotógrafo) nos dejó lo siguiente:
“Frente a la Secretaría de Educación Pública existió el convento de Santa Catalina de Siena, fundado por bula del Papa Gregorio XIII en el año de 1593. El solar para edificar este claustro, lo cedió don Diego Hurtado de Mendoza. El templo se empezó a construir el 15 de agosto de 1623 bajo la dirección del arquitecto Juan Márquez Orozco. Este convento tiene su historia: en 1863 fue expulsada la comunidad (dominica); durante el imperio de Maximiliano volvió a ser restaurada; al volver el gobierno del licenciado Benito Juárez, fue vuelto a exclaustrar y decomisar sus bienes; allí estuvo presa doña Josefa Ortiz de Domínguez; el convento fue distribuido: una parte para el Cuartel de San Ildefonso y parte para la Escuela de Jurisprudencia y biblioteca. El templo existente en la calle del Relox (ahora cuarta de República de Argentina) se encuentra al servicio del culto católico”.
Después de haber estado clausurado y en el abandono, posteriormente, una mujer que la historia no ha ubicado, solicitó al presidente que se volviera a poner en servicio al culto católico, cosa a la que accede pero años más tarde, cuando se daba el conflicto de la guerra Cristera, el 15 de agosto de 1932, el templo fue clausurado en forma definitiva, para que años después, y a consecuencia de los cambios sufridos en la ciudad de México, se hizo un arreglo con la Iglesia Nacional Presbiteriana.
Los presbiterianos en el año 1874 se establecieron en México, así la primera Congregación Presbiteriana de México llega a Villa de Coss, Zacatecas. En este último año se organizó la Congregación El Divino Salvador en la Ciudad de México. Y organizada posteriormente como iglesia el 8 de mayo de 1881 siendo su primer pastor Arcadio Morales. La segunda iglesia presbiteriana organizada como tal fue Príncipe de Paz el 21 de mayo de 1875 en Tamaulipas, México a consecuencia de las Leyes de Reforma y la apertura a otros cultos más allá del católico. Las distintas Iglesias aprovecharon la venta que hubo de templos católicos expropiados por el Gobierno.
El edificio de la Antigua Escuela de Jurisprudencia está ubicado en la esquina de las calles República de Argentina y San Ildefonso en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Originalmente fue un convento de monjas dominicas llamado Santa Catalina de Siena. Después de la expedición de las Leyes de Reforma, el gobierno tomó posesión del edificio, lo transformó y lo demolió parcialmente para convertirlo en un cuartel militar.
En la actualidad sigue abierto a este culto de los presbiterianos y en horas normales uno puede ir, ver la iglesia y si uno profundiza un poco, bien puede conocer parte de su rica historia, en especial esa que dice, que ahí estuvo presa esa mujer ilustre que fue Josefa Ortiz de Domínguez, la Corregidora.