jueves, 27 de julio de 2017

PLAZA DE LA TRIPLE ALIANZA

TENOCHTITLAN, TLACOPAN Y TEXCOCO
Después de una larga peregrinación iniciada en Aztlán, los mexicas se asentaron en Tenochtitlan, en 1325. El Valle de México y las zonas aledañas estaban dominados por los tecpanecas de Azcapotzalco, quienes exigían tributo a los pueblos asentados alrededor de los lagos. El señorío de Texcoco se resistió a ese dominio y se convirtió en su enemigo.
Los mexicas, al demostrar su capacidad guerrera, obtuvieron un trato privilegiado de los tecpanecas, quienes les cedieron parte de los tributos que cobraban. Cuando Maxtla, hijo de Tezozómoc, asumió el poder, los tecpanecas se dividieron. Esta fragmentación fue aprovechada por mexicas y texcocanos. Los primeros formaron alianza con los de Tlacopan o Tacuba, e incluso llegaron a incorporar a los huexotzincas, habitantes del valle de Puebla-Tlaxcala, en la lucha contra los tecpanecas.
Con el triunfo de los aliados se creó la Triple Alianza (Tenochtitlan, Tlacopan y Texcoco), que funcionó para apoyar a sus integrantes y recuperar pueblos que se habían salido de su dominio, así como para expandirse hacia otros lugares.
En la actualidad, este suceso memorable, es recordado en una esquina de nuestro Centro Histórico, en donde con figuras soberbias de los Tlatoanis, se conmemora la unión en el año 1430 entre los gobernantes de los pueblos de Tenochtitlan, (Izcoatl), de Texcoco (Nezahualcoyotl) y de Tacuba (Totoquihuatzin) quienes se dice se reunieron en este lugar para acordar esta alianza que tendría como objetivo sacudirse de la influencia de rey de Azcapotzalco.
Esta Alianza permitió un notable desarrollo en el México Prehispánico basado en sus vínculos militares, políticos y económicos. Las esculturas de estos nobles personajes, se encuentra en la calle de Filomeno Mata, fueron elaborados por el gran escultor mexicano Jesús F. Contreras entre 1888 y 1889. En el jardín también podemos observar un busto a Filomeno Mata. Esta plaza pertenece a la dirección de museos del Ejército y Fuerza Aérea Mexicana.

TLATOANIS
NEZAHUALCÓYOTL: “Coyote en ayuno, o coyote al acecho”. Autor Jesús F. Contreras 1866-1902, procedencia: formó parte de la colección del museo nacional de la artillería. Alto relieve en bronce 1888-1889, 360 x 225 cm. Gobernante de Texcoco que de 1431 a 1472 reorganizo las leyes y la administración de su pueblo propiciando un gran florecimiento económico y cultural. Famoso también por sus poemas.
ITZCÓATL: “Serpiente de obsidiana”. Huey Tlatoani de Tenochtitlan. Autor Jesús F. Contreras 1866-1902, procedencia: formó parte de la colección del museo nacional de la artillería. Alto relieve en bronce 1888-1889, 360 x 225 cm. Gobernante mexica que de 1428 a 1440 libero a su pueblo del señorío de Azcapotzalco y dio inicio a la fase de expansión y conquista mexica.
TOTOQUIHUATZIN: “Entrada de aves”. Autor Jesús F. Contreras 1866-1902, procedencia: formó parte de la colección del museo nacional de la artillería. Alto relieve en bronce 1888-1889, 360 x 225 cm. Gobernante de señorío de Tlacopan (Tacuba). Según varios testimonios, Totoquihuatzin, era nieto de Tezozómoc de Azcapotzalco, que, junto con Itzcóatl y Nezahualcóyotl, planeó y logró la unión de Tenochtitlan, Texcoco y Tacuba, “La Triple Alianza”. Se piensa que nació a principios del siglo XV y que murió hacia 1472. Como poeta dejó algunas composiciones de honda reflexión religiosa, fue autor de varios poemas de tipo filosófico, su poesía recuerda al pensamiento de Nezahualcóyotl.
Los bajorrelieves que allí están expuestos son obra del escultor mexicano Jesús F. Contreras en 1881​ para formar parte de la representación de México en la Exposición Universal de 1889. Existe un cuarto relieve, el de Cuauhtémoc, que se halla en el interior del Museo del Ejército, sobre cuyo costado se yergue esta Plaza. Similares réplicas de estos cuatro magníficos relieves se yerguen en lo alto del Monumento a La Raza.

lunes, 24 de julio de 2017

EX TEMPLO DE SANTA TERESA LA ANTIGUA

SAN JOSÉ DE CARMELITAS DESCALZAS
Roberto Samael C. E. 
Quien visita el Centro Histórico, se dará cuenta de la gran cantidad de iglesias que hay. Personalmente creo que, si se restauraran, se cuidaran y se les diera a estos inmuebles el valor y atención que merecen, bien se podría hacerse en un tipo de turismo sacro, especialmente para visitar estos lugares, y no tendría que ver nada lo religioso, pero si se podría conocer, ver y aprender históricamente como se concebía la religión en México en tiempos coloniales. Lo cierto es que sería de gran interés y muy beneficioso para todos y así, tal vez se evitaría que muchas de ellas se pierdan, pues están en ruinas, y realmente es triste que eso suceda. Sobre una de estas iglesias que fue rescatada y ahora se le da un uso diferente, que ha ayudado a preservar algo de toda la grandeza que tuvo.
Nos referimos a la iglesia de Teresa la antigua o el Ex Teresa, que conocido como convento de San José o Ex Templo de Santa Teresa la Antigua, está ubicado en la calle de Licenciado Primo de Verdad, entre Palacio Nacional y Templo Mayor del Centro Histórico. Este recinto fue llamado en su época convento de San José de Carmelitas Descalzas. La fundación de este lugar se debió en su mayoría al fervor religioso de dos monjas, Inés de la Cruz y Mariana de la Encarnación. Que teniendo esto en mente Inés de la Cruz y Mariana de la Encarnación y motivadas por la lectura de las obras de Santa Teresa, encendió en ellas el deseo de fundar un convento de carmelitas descalzas.
Sin embargo, la falta de medios para conseguirlo las detenía totalmente, pero la voluntad decidida de las dos monjas las hizo saber de un caballero adinerado que vivía en la Ciudad de México llamado Luis de Ribera, quien deseaba fundar en México un convento de monjas carmelitas, y había solicitado que viniese de España una fundación; y si esto no era posible, un Breve Pontificio para fundarlo aquí con las señoritas que quisiesen y carecían de recurso. Tiempo después, en unos predios donados por Juan Luis de Rivera, quien sabia del afán de las monjas y sus escasos recursos, les hace entrega de los mismos a Inés de la Cruz y Mariana de la Encarnación. Aprobado mediante una bula expedida por el Papa Pablo V. Después de tantas peripecias, se concluye la construcción el primero de marzo de 1616, designando como patrono del templo y convento a San José de quien se tomaría el nombre para dicho convento.
Un dato curioso, habiendo sido sorteado 7 veces el nombre de San José para ser nombrado, las siete veces salió favorecido. Por otra parte, en medio de problemas surgió uno más para las monjas: sus similares, las monjas carmelitas descalzas del convento de Puebla, fundado pocos años antes, juzgaron inconveniente que no fuesen ellas las que fundaran este nuevo convento de su orden. A pesar de esta nueva amenaza, Inés de la Cruz y Mariana de la Encarnación se limitaron a no reconocer la queja de las otras. Tal actitud inquietó a las de Puebla y para cuando el convento concluyó sus obras, insistieron en que se les entregase, exponiendo su solicitud en una carta de más de veinte hojas.
La obra finalmente pudo comenzar y no escaseaban las limosnas y se proseguía con empeño. De 1678 a 1684 cobró la fisonomía barroca que conserva hasta nuestros días, y en el que prevalece un diseño austero acorde con la filosofía de la orden de religiosas de las Carmelitas Descalzas que lo habitaron. En el siglo XIX, la devoción y aprecio por la imagen del Cristo de Ixmiquilpan o Señor de Santa Teresa llevó a que en la iglesia del nuevo convento se venerara una imagen de este Cristo Crucificado. Esta imagen era reverenciada en la feligresía del Cardonal, de donde vino el llamarlo como el Señor del Cardonal.
Cuando llegó a la Ciudad, después de un tiempo fue colocada en el convento de Santa Teresa, pero no había ni altar ni lugar para ponerla, así que se decidió ponerla en una capillita al lado de la Epístola del altar mayor. No conformes con el lugar en donde se había dispuesto la imagen, comenzaron las obras de una nueva capilla exterior al cuerpo de la iglesia vieja. Después de estas primeras construcciones, la iglesia de las carmelitas descalzas se vio intervenida varias veces para lograr lo que hasta hoy se puede observar. Y en un espacio de seis años quedó concluida, y a la santa imagen se le designó un lugar en el altar mayor, durando ahí más de cien años.
Tiempo después se pensó en otorgarle nuevamente un lugar mejor a la imagen y se mandó a erigir una nueva capilla y altar. Al final se optó por una cúpula que cubriría el altar donde estaba colocada la imagen. La construcción de esta capilla es considerada hoy en día, única por la solución arquitectónica de su cúpula de doble tambor; las pilastras o columnas descansan sobre bases y los entablamentos y áticos de coronamiento están correctamente utilizados en proporciones monumentales. El predominio de la línea horizontal sostenidas sin interrupción, hacen fría y académica esta construcción.
Se puede observar un orden dórico, con un friso decorado con triglifos y metopas, ornamentadas a su vez con rosetones de un carácter sui generis, la cual fuera dada por el arquitecto Antonio Velázquez de González. Sin embargo, don Manuel Tolsá se llevó el crédito de esta construcción por ser considerado como uno de los arquitectos de la época más carismáticos y populares. Don Rafael Jimeno, director de la Academia de San Carlos, fue el encargado de la creación de los adornos interiores, en escultura y pintura.
Desafortunadamente para 1845 un 7 de abril, un terremoto sacude la Ciudad de México ocasionando el derrumbe de la cúpula y la bóveda de la capilla del Cristo causando la perdida de las pinturas de Jimeno y Planes. Lorenzo de Hidalga reconstruye la bóveda y Juan Cordero se encarga del decorado del techo de la misma y de la parte interior de la cúpula, realizando los muros titulados “Renovación del Cristo de Santa Teresa” y “La Divina Providencia”, mientras que en la parte superior de la cúpula es donde realiza el mural “Dios Padre de las Virtudes”, y en las pechinas (medallas) de esta pintaría a los apóstoles San Juan, San Lucas y San Marcos, dejando la pintura sobreviviente de Ximeno y Planes la cual se había dañado por el sismo.
Debido de la aplicación de las Leyes de Reforma en todo el país, el Convento fue cerrado para utilizar sus espacios en el nuevo proyecto de Nación y dar así cabida a la primera Escuela Normal, la Escuela de Odontología y la de Iniciación Universitaria. La exclaustración de las monjas en 1861, debido, a la intervención francesa y el decreto del 26 de febrero de 1863, demostró que había veintidós mujeres en el convento de Santa Teresa la Antigua. Tenía veintiséis fincas cuyo valor ascendía a doscientos veintiún mil pesos que redituaban anualmente a catorce mil y los capitales activos les producían otros mil cuatrocientos. La iglesia quedo clausurada al culto en 1930 y, desde entonces, varios han sido los usos y remodelaciones que ha sufrido el inmueble.
Entre sus funciones ha estado la de cuartel militar, Escuela Normal de maestros, Facultad de Odontología y Rectoría de la UNAM y la Universidad de Vasconcelos. Fue utilizado como, bodegas, sala de conciertos. También fue destinado para talleres de imprenta del Diario Oficial, órgano del Gobierno de los Estados Unidos Mexicanos y para el Archivo de la Secretaría de Hacienda. En 1978, Santa Teresa la Antigua es restaurada por la Secretaría de Asentamientos Humanos y Obras Públicas (SAHOP), ya que se encontraba en condiciones lamentables.
Después de toda una historia de remodelación y restauración que inicio en 1978, no es sino hasta que, en 1993 a la fecha, alberga el proyecto de cultura del Instituto Nacional de Bellas Artes y se abre de nuevo al público, y se convierte en “ex Teresa Arte Actual” que sirve como exponente de cultura y arte contemporáneo, en el actual Centro Histórico de la Ciudad de México.
Algunos datos a considerar, sobre este ex convento, y que se deben mencionar, es sobre los entierros, y se sabe que encontraron tumbas “Entre hábitos de jerga gruesa, con los pies descalzos, casadas con Dios y cobijadas por azulejos, sobrevivieron a los posibles saqueos de cada remodelación,  los restos de 27 fosas, en el mismo lugar donde recibían su habito y profesaban las Carmelitas descalzas, con la misma distribución que en otros conventos de monjas de la Nueva España, aunque fosas no completas, pues se encontraron algunas vacías y entierros incompletos, a pesar de haber sido declarado este lugar como monumento histórico en 1931.
También destaca, que en el terremoto en 1845 las pinturas de Rafael Jimeno realizadas en la cúpula, bóveda y el ábside, se perdieran y solo se salvara la que representa al evangelista San Mateo, misma que subsiste en una pechina junto a los 3 evangelistas pintados por Cordero, mismas que se deterioro con el paso del tiempo, no por fuerzas de la naturaleza, sino por la indiferencia y el abandono en el que el lugar fue condenado por años.
Aquí en el Ex Teresa, o antiguo convento de San José del Carmen, fue donde Sor Juana Inés de la Cruz, profesó por primera vez, y se cuenta que, por la rigidez y las duras disciplinas de la orden, no aguanto y su estancia en ese antiguo convento fue breve. Finalmente, notaran que, al visitar el Ex Teresa, destaca y sorprende de inmediato, su hermosa cúpula obra de Lorenzo de la Hidalga y esa magnificas pinturas que maravillan al visitante, el autor fue Juan Cordero. Otro de sus secretos que guarda este ex convento, es que ahí, por poco tiempo estuvo la corregidora, Doña Josefa Ortiz de Domínguez como prisionera, en una de las celdas del convento… Un lugar que aconsejamos visitar.

lunes, 17 de julio de 2017

A PESAR DE TODO… MALGRÉ TOUT

JESÚS F. CONTRERAS
 
Las calles, palacios, iglesias, conventos, fachadas y lugares que hay en nuestro Centro Histórico, resguardan leyendas y vivencias que cuando las conocemos, cuando sabemos que sucedió ahí, nos sorprendemos y maravillamos, ya que la mayor de las veces, ya sea por falta de tiempo, desconocimientos o porque no somos observadores, omitimos mucha de estos grandiosos detalles. Un claro ejemplo de ello, lo representa una singular escultura que si hemos pasado por la Alameda la hemos visto, pues está acompañada de otras “mujeres” similares, pero en especial, de una de ellas, conozcamos sobre su origen... He aquí parte de su historia.
Malgré Tout, es una escultura que traducida al español significa “A pesar de todo”, representa a una mujer desnuda, tirada y encadenada. Fue creada en el año de 1989, según los relatos de Amado Nervo, quien dice que Jesús Contreras estando en Francia, confirmó ciertos temores y sufrió la amputación de su brazo derecho a causa de un cáncer mal atendido. “A pesar de todo”, siguió trabajando con un sólo brazo los pocos años que le quedaron por delante, hizo la escultura sin el brazo derecho. Pero, ¿quién fue Jesús F. Contreras?
Jesús Fructuoso Contreras Chávez, nació en Aguascalientes un 20 de enero de 1866. Fue un escultor mexicano, nieto de José María Chávez Alonso, quien fungió como Gobernador Liberal y creó un centro artesanal que marcó al joven para ser escultor. Dado el apoyo que tuvo del gobierno de Porfirio Díaz, esculpió y construyó obras como el Monumento a Cuauhtémoc y veinte esculturas en bronce del Paseo de la Reforma. 
Cuando cumplió 17 años, el gobierno le otorgó una pensión, para que viajara a Europa a seguir estudiando y profundizar en su arte. Al regresó, con apenas 22 años de edad, apoyando a su maestro Noreña, juntos realizaron la bella estatua de Cuauhtémoc, la cual se encuentra en el paseo de la Reforma, de la Ciudad de México, siendo el encargado de la fundición Contreras. El 13 de agosto de 1883 al momento de vaciar el bronce, un chorro en ignición perforo su pie. La inauguración del monumento fue el 21 de agosto de 1887. Poco más tarde Fructuoso Contreras estableció la Fundación Artística Mexicana.
Entre sus obras más destacadas están; un Benito Juárez que está en Chihuahua; efigies de Manuel Acuña y de Ignacio Zaragoza, en Saltillo Coahuila; el general Ramón Corona, en Guadalajara, Jalisco; Nicolás Bravo, Ignacio Zaragoza y a la Independencia, en Puebla; el monumento a la Paz, en Guanajuato; al general Jesús González Ortega, en Zacatecas; a la Corregidora Ortiz de Domínguez. También se destaca por ser autor de los Colosales relieves en Bronce, con figuras Indígenas, del monumento a la Raza de la Ciudad de México. Pero la que suele considerarse como su máxima obra se llama Malgré Tout, elaborada en mármol. Tiempo más tarde, en 1909, el compositor zacatecano Manuel M. Ponce, compuso una pieza de piano sólo para la mano izquierda, que rindiera homenaje al escultor y a la obra misma.
Hay que apuntar que como detalle a tomar en cuenta, que Amado Nervo relataría en cierto momento, que Jesús Contreras realizó esta obra sin el brazo derecho, y por eso la habría titulado Malgré Tout, sin embargo, las referencias históricas desmienten este hecho, ya que la obra está fechada antes de la amputación de su brazo. Malgré Tout, en la actualidad, la podemos apreciar en el Museo Nacional de Arte (MUNAL), pero hay una copia en donde fue colocada originalmente en la Alameda del Centro Histórico. Muere el 12 de julio de 1902 en la Ciudad de México.
 
Roberto Samael C. E.

lunes, 12 de junio de 2017

IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DE LORETO

UN LUGAR PARA ORAR Y PEDIR POR TU CASA
Roberto Samael C. E.
En nuestro Centro Histórico, se encuentra la Iglesia de Nuestra Señora de Loreto. Está ubicada frente a la Plaza de Loreto, perteneció a los jesuitas como parte del Colegio de San Pedro y San Pablo desde 1675. En su fachada barroca se muestra un relieve sobre el traslado de la Virgen de Nazaret a Loreto, destacan los campanarios que son de estilo neoclásico.
Su historia nos dice que, luego de la expulsión de la orden en 1767, la iglesia pasó a manos civiles, por lo que se le encargó al arquitecto Manuel Tolsá (hombre allegado a los virreyes, desde Revillagigedo segundo) que la remodelara. Tolsá, un arquitecto muy relevante de esos tiempos y que grandes obras de la zona centro fueron hechas o retocadas por él.
Sobre la Iglesia, el origen de su patrona, la Virgen de Loreto, llegó de Italia acogida por el conde José María Bassoco quien, además de escritor y humanista, síndico del ayuntamiento de la ciudad de México y miembro del cuerpo de caballería real por nombramiento del virrey Venegas para participar en el movimiento de Independencia, participó en el diseño de la magna cúpula renacentista que distingue a este templo.

FUE TRASLADADA POR LOS ÁNGELES
Este suceso se originó en el siglo XIII, donde hay una historia que dice que la Santa Casa donde María recibió el Anuncio del ángel sobre la encarnación, y que fue además donde vivió con Jesús y San José, fue trasladada desde Nazaret a Tarseto (en Dalmacia, Croacia) por el aire por ángeles, en el año 1291, para ser protegida, porque Palestina había sido invadida por los Mamelucos.
La historia cuenta que cuando los cruzados estaban perdiendo el control sobre la Tierra Santa, Jesucristo envió ángeles a proteger su Santa Casa y mandándoles que movieran la casa a un lugar seguro. Es así como el 12 de mayo de 1291 los ángeles trasladaron la casa hasta un pequeño poblado llamado Tarseto, en Croacia. Y en la mañana los vecinos se asombraron al ver esta casa sin cimiento y no se explicaban como llegó ahí.
Entraron y vieron un altar de piedra. En el altar había una estatua de cedro de la Virgen María, que tenía al niño Jesús en sus brazos. El niño Jesús tenía sus dos dedos de la mano derecha extendidos en acto de bendición y con su mano izquierda sostenía una esfera de oro representando al mundo. Ambos estaban vestidos como con unas túnicas y tenían coronas de oro.

UN MILAGRO PARA LOS PROBLEMAS DE ARRENDAMIENTO
En la actualidad, y si usted quisiera visitarla (aunque no está en muy buenas condiciones), puede admirar su construcción, su historia y esos detalles magníficos que aún se aprecian, también podrá ver una extraña costumbre que tal vez se derivó de esa historia que dice que la casa voló de un lado a otro con ayuda de los Ángeles. Y especialmente es para esas personas que sufren algún tipo de problemas de arrendamiento inmobiliario, pues ahí se acostumbra que el feligrés interesado lleve una casa en miniatura a esta milagrosa virgen y pida por su problema, que le ayude y se lo resuelva.
Dicen que si ayuda, que es muy milagrosa, y al ver tanta casita en un espacio especialmente ocupado para estas peticiones, no dudamos que si les ha hecho su milagro. Si usted puede, visítela, conózcala y no solo por si necesita un milagro inmobiliario.

domingo, 30 de abril de 2017

IGLESIA HOSPITAL DE SAN LÁZARO

UN LUGAR PARA LEPROSOS Y LA VIRGEN DE LA BALA
Por Roberto S. Contreras Esparza 
Por los rumbos de San Lázaro, en la colonia Candelaria de los Patos (llamada así debido a que en ese lugar, cuando era la ribera del Lago de Texcoco se juntaban una gran cantidad de patos), cerca de la Merced, en los límites del Centro Histórico, en una zona populosa de gente trabajadora, existen entre sus calles, lugares que resguardan terrenos escondidos que deberían ser conocidos y visitados por lo que representan. Un gran ejemplo de ello, es una de esas construcciones con mucha historia que por su relevancia, le da el nombre a toda esa área, es el ex convento y templo de San Lázaro que data del siglo XVI, y que desafortunadamente se encuentra en el olvido, dañado, derruido. Esa que fue una importante construcción colonial en la actualidad está por derrumbarse.

UN LUGAR LLENO DE VIBRAS Y VIVENCIAS DEL PASADO
Visitarlo remonta a uno, en recuerdos, sucesos y emociones, vibras de toda esa gente que por ahí paso. Agrietado, con áreas de techo que han caído, pilares derruidos, boquetes en donde había vitrales, enormes rocas en el piso que amenazantes nos indican que es una zona peligrosa y que no durara mucho tiempo de pie. La construcción original ha sufrido severas trasformaciones, se han destruido la ornamenta original, por personajes ajenas que han estado ahí y otras se han caído por el mismo tiempo. Un maravilloso lugar, una iglesia que fue parte de un convento con leyendas misteriosas y vivencias muy interesantes.

AHÍ HERNÁN CORTÉS HIZO UN ASTILLERO
Con una historia que inicia después de la invasión española con el mismo Hernán Cortés, es el quien ahí establece el fuerte de las Atarazanas (astillero) en esa zona. Esta fortaleza fue construida en el año de 1522, como lo dice una placa que se encuentra a la entrada del recinto ya deteriorada. Se mandó construir por orden de Cortés con el objetivo de refugiar a los españoles en caso de una posible rebelión mexica. Al llevar acabo esta investigación, se nos ofreció información que nos aclara algo de  lo que fue este sitio y su función por aquellos años después de la caída de la gran Tenochtitlan.

SAN LÁZARO, CANDELARIA Y LA MERCED LUGAR DE LA FORTALEZA
“Tan luego que Cortés tomó la capital, dispuso se levantara una fortaleza, dentro de la cual fueron colocados los bergantines y quedaran seguros, pudiendo ofender o defenderse desde ella y salir o entrar en caso necesario. Esta fortaleza fue conocida con el nombre de “Las Atarazanas”. Mucho se ha discutido acerca del lugar fijo que ocuparon, porque se les quiso reducir a un sitio estrecho, cuando probablemente comprendían toda la extensión desde San Lázaro hasta la Merced. Esto confirmada por algunos autores y que determina el rumbo hacia el cual quedaba la fortaleza; y si se tiene en cuenta que la ciudad estaba en una isla y que la parte de tierra termina aun en San Lázaro, pues pasado este sitio el terreno es fangoso y se anega, confírmase como verosimil la creencia de que las Atarazanas se encontraron en el lugar en que fue levantado el histórico templo de San Lázaro”.

ALGO SOBRE EL HOSPITAL DE SAN LÁZARO
El ex templo de San Lázaro también fue utilizado como un hospital, construido en el siglo XVI y tiempo después, el lugar fue ocupado para atender a los leprosos, y todo esto en el mismo siglo. Sobre el convento hospital averiguamos que: “En la nueva España el aislamiento de leprosos comenzó en fechas tempranas. El segundo hospital fundado por Hernán Cortés en la Ciudad de México fue para estos enfermos y llevó el nombre del santo que los protegía, San Lázaro. No se conoce exactamente la fecha de esta fundación, pero se presume que fue entre 1521 y 1524, años en que el conquistador estuvo al frente del gobierno. Tampoco queda claro si la fundación de este hospital respondió a una necesidad de las tierras recién conquistadas; si algunos soldados españoles padecían la enfermedad; si sólo se siguió la costumbre de erigir un hospital al lado de una iglesia; si se le confundía con el entonces extendido mal gálico, o si los indios sufrían otro tipo de lesiones cutáneas. Lo que sí queda claro es que el hospital de San Lázaro se construyó, siguiendo las leyes de la época, en las afueras de la ciudad para evitar que el aire le llevara agentes nocivos”.

HABÍA MUCHOS LEPROSOS EN LA NUEVA ESPAÑA
“Este leprosario tuvo una existencia efímera, pues Beltrán Nuño de Guzmán mandó destruirlo en 1528 alegando que los leprosos tomaban agua del mismo acueducto que la llevada, desde Chapultepec, a la ciudad, pero en 1572 el doctor Pedro López refundó el hospital posiblemente porque el número de leprosos aumentó o porque el temor a su enfermedad se incrementó a causa de las brutales epidemias de entonces. López dotó al hospital de San Lázaro con su propio caudal y algunas limosnas y lo levantó al oriente de la capital novohispana, en la actual zona que hoy conserva su nombre. Desde entonces, administrado por los herederos de su fundador y a partir de 1721 por los hermanos de la Orden de San Juan de Dios, el leprosario de la ciudad de México fue casa dedicada a la asistencia de los enfermos que no pueden vivir en la sociedad, es decir, los contagiados del mayor accidente que conoce la naturaleza humana que es la lepra”. (EL Hospital de San Lázaro de la Ciudad de México y los leprosos novohispanos durante la segunda mitad del siglo XVIII... María del Carmen Sánchez Uriarte)

LA VIRGEN DE LA BALA
Durante el siglo pasado y más exacto en el año de 1949, en ese recinto religioso se generó la devoción a la Virgen de la Bala, que se cree, es la patrona de los matrimonios, abogada de las mujeres embarazadas y protectora de las personas en riesgo de ser baleadas. La leyenda refiere que a inicios del siglo XVII, había una pareja de españoles que radicaban en el pueblo de Iztapalapa, justo a las orillas del lago de Texcoco. Este matrimonio se distinguía por vivir en armonía, hasta que el “demonio” enemigo de toda unión cristiana, consiguió sembrar en ellos la discordia, logrando encender en el corazón del marido el infernal fuego de los celos. Enloquecido el esposo por el odio, un día decidió matar a su inocente esposa, tomó una pistola y le disparó.

SE GESTA EL MILAGRO DE LA VIRGEN
Lo único que pudo hacer la desvalida mujer para salvaguardarse, fue tomar como defensa y escudo una pequeña imagen de la Virgen bajo la advocación de la Inmaculada Concepción, que poseía desde tiempo inmemorial, y a la cual ella le profesaba gran devoción. En el momento del disparo la munición fue detenida milagrosamente por la imagen y, según los jesuitas fray Francisco de Florencia y Antonio de Oviedo, la bala quedó incrustada en la peana (pedestal) “tan bien encajada que aunque se mueve nunca se ha podido sacar”.

SE DICE QUE ERA MUY VISITADA Y MILAGROSA ESA VIRGEN
Este suceso fue asumido como prueba irrefutable de la fidelidad de la mujer, y el marido así quedó desengañado. De tal manera fue como se le nombró Nuestra Señora de la Bala a dicha escultura. Después de su primer milagro, la tradición piadosa narra que la imagen fue sorteada entre las iglesias de la ciudad de México, de las tres veces que realizaron el sorteo siempre resultó ganador el templo del hospital para leprosos de San Lázaro. Se recuerda que en el preciso momento que la entregaban resucitó a una mujer, a la cual ya velaban, por ello se le atribuyen milagros maravillosos. En la actualidad se nos dijo que esta Virgen se encuentra en una importante iglesia de Iztapalapa.

SUS SATÁNICAS MAJESTADES EN EL HOSPITAL PARA
LEPROSOS DE SAN LÁZARO 
Pero los usos para esta antigua edificación no han parado, pues aun como está en ruinas y perdiéndose, sirve para hacer programas y comerciales utilizándose como locación. Y por si algo faltaba y para beneplácito de mucha gente que gusta del buen Rock, allá por el año de 1995 cuando los Rolling Stones visitaron nuestro país, en su presentación que fue en el Autódromo Hermanos Rodríguez de la Ciudad Deportiva, antes de la construcción del Foro Sol, y días después de su concierto, Sus Satánicas Majestades aprovecharon para grabar el video de “I go wild” (Me vuelvo loco) en la edificación colonial que es la iglesia del antiguo Hospital de San Lázaro. Algo que para el que tiene la oportunidad de estar por ahí, llega a ser un plus que queda como marca entre esas vivencias y recuerdos de por vida.

UN LLAMADO A LAS AUTORIDADES CORRESPONDIENTES… ¡SÁLVENLO!
No cabe duda que es un sitio muy interesante, un lugar lleno vivencias, tan solo pararse en la iglesia, ver sus paredes, sus columnas, capillas y caminar por sus cuartos alternos, saber que sirvió para diversas actividades tan raras como una hielera, que sufrió una invasión por paracaidistas al amparo de ciertos partidos políticos, o como bodega. Todo eso te llena de una sensación muy extraña, tal vez por sus historia, por sus vibras, por todo lo que ahí sucedió, o incluso por sus manifestaciones paranormales que algunas personas aseguran haber experimentado ahí, cierto o no, el lugar impone e impresiona desde el mismo momento que sabes que entraras en él.

UNA EXPERIENCIA MUY ESPECIAL
Actualmente pertenece a la asociación religiosa Asambleas de Dios, y como el lugar está en un sitio privado, por obvias razones se encuentra cerrado al público. Por lo mismo, poder visitarlo, conocerlo, caminar dentro de esa vieja construcción, saber lo que fue y algo de lo mucho que ocurrió ahí, hace que nos demos cuenta que estamos en un sitio privilegiado. Personalmente, creo que es muy lamentable su estado y el saber que sí, no se hace algo rápidamente, pronto perderemos esta edificación colonial con toda la herencia histórica y cultural que representa. Quiero agradecer abiertamente al señor C. Pérez, encargado y anfitrión en nuestra vista al lugar, quien nos platicó varios detalles muy interesantes sobre la edificación e hizo más fácil comprender y disfrutar nuestra visita a esa vieja iglesia.